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22 de Julio de 2007
Un judoca rosarino llegó al oro.
Miguel Albarracín ganó la medalla dorada en los Juegos Panamericanos
El rosarino Miguel Albarracín se abrazó a la gloria continental al conquistar la medalla
de oro en judo, en división hasta 60 kilogramos, y sumó así otra presea de ese color
para la Argentina en estos 15º Juegos Panamericanos Río de Janeiro 2007.
El judoca de 26 años nacido en Pinto (Santiago del Estero) pero radicado en Rosario,
logró el éxito con una maniobra tan rápida como efectiva contra el cubano Yasmani
Piker y cuando apenas se llevaban disputados 32 segundos de combate.
Albarracín, que había conquistado la medalla de bronce en los anteriores Juegos de
Santo Domingo 2003 y había sido eliminado en cuartos de final en los Olímpicos Atenas
2004 por el japonés Tadahiro Nomura, se deshizo en forma contundente del cubano
Piker y así se llevó la victoria.
Pero antes del combate decisivo, el rosarino había hilvanado una serie de éxitos
ante el dominicano Melvin Leocadio, el estadounidense Taraja Williams y el peruano
Juan Postigos.
"Estoy feliz. Sabía que se me podía dar el triunfo y por suerte lo pude sorprender
(al cubano Piker)", expresó, todavía entre lágrimas, el atleta rosarino.
Albarracín, que también consiguió en el 2004 el Abierto de Rotterdam (Holanda),
mostraba un antecedente favorable frente al caribeño, ya que lo había vencido dos
meses atrás en el Panamericano de judo celebrado en Montreal (Canadá).
En aquella oportunidad, el argentino le ganó el choque decisivo a Piker por el tercer y
último escalón del podio.
En un enardecido pabellón número 4 del Riocentro, Albarracín sacó provecho de una
distracción del adversario y, con un ippon (fuera de combate), se abrazó a la gloria.
El judoca, quien volvió a repetir un oro para la especialidad después del conseguido
por el rosarino Martín Ríos en Winnipeg 1999 (categoría semiligero hasta 66 kilos),
reiteró los problemas que ostenta para dar el peso en la división.
"Tengo problemas para dar el peso por mi contextura física. Por eso, las lágrimas del
final y el desahogo cuando terminó todo", explicó el rosarino, quien señaló que el
aporte brindado por la Secretaría de Deporte de la Nación, por la Confederación Argentina
de Judo y sus entrenadores Fernando Yuma y Gastón García "fueron fundamentales"
para que pudiera estar presente en Río.
"Desde lo económico no hubiera podido estar acá si no hubiese recibido el apoyo de
las becas. Imagínense que entre viajes y estadía nada más, hubiese tenido que poner
cerca de quince mil pesos", señaló.
La de Albarracín es una de las cuatro medallas que el judo argentino obtuvo en estos
Juegos Panamericanos (la única dorada).
Fuente: Telam
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