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10 de Diciembre de 2008

Primer intento de popularizar al deporte blanco
en la Argentina

 

Año 1951 - María Luisa Terán de Weiss (Mary).


"En mis luchas deportivas, a veces, me he visto muy pequeña frente a rivales de extraordinario
e impresionante desarrollo físico. Pero, al mismo tiempo, sentía que mi fuerza moral no era
inferior a la de esas magníficas oponentes. Y así, confiada en mi fuerza moral más que en mi
fuerza física, obtuve triunfos que muchos espectadores creían imposibles o casi imposibles.
En mi opinión el mejor deportista es quien ha logrado la suprema armonía de cuerpo y espíritu".


La frase, que la pinta de cuerpo entero, fue escrita por María Luisa Terán de Weiss para
el primer ejemplar de la revista “Mundo Amateur” en diciembre de 1980.

Esta eximia tenista argentina, nacida en la ciudad de Rosario el 29 de enero de 1918,
era hija del encargado del buffet del Rowing Club de Rosario, que luego instaló su propio
bar en la costanera del río Paraná y que le permitió tanto a Mary como a sus hermanos
la práctica de los deportes desde muy chicos. A los 7 años ella andaba con la raqueta en
sus manos. También era una buena nadadora que a los 15 se animó a cruzar el río Paraná
a puras brazadas y a ser, además, timonel del equipo de remeros del Club  Alberdi.

El entrenador por ese entonces del equipo argentino de la Copa Davis, el profesor de
origen sueco, Sanders, la detectó al verla jugar al tenis y se maravilló de cosas que esa
pequeñita realizaba en el court del Rowing. Así, inmediatamente después de hablar con
sus padres, comenzó a entrenarla. Mary representó a la provincia de Santa Fe en varios
torneos nacionales, mientras jugaba para el Club Atlético Rosario. Tiempo después,
viviendo ya en Buenos Aires, jugó para el Adrogué Tennis Club y junto a Felisa Piédrola,
se incorporó a los planteles del Buenos Aires Lawn Tennis Club. Con Piédrola se alternaron
durante una década en las primeras posiciones del ranking nacional y, con el tiempo, por
las situaciones políticas que atravesaba el país, además de los choques tenísticos tuvieron
encontronazos ideológicos.

Transcurría 1940 cuando, durante un viaje en tren para participar del torneo de tenis de la
ciudad de Córdoba, Mary conoció a quien luego sería su marido, Heraldo Weiss, ya campeón
argentino y capitán del equipo de tenis de la Copa Davis. A tres años de este casual
encuentro y pese a alguna oposición de la familia Weiss, muy enamorados, ambos tenistas
se casaron y partieron de viaje de bodas a los Estados Unidos.

Mary Terán disputó durante su campaña deportiva 1.100 partidos internacionales de tenis,
de los que ganó 832 (entre singles, dobles, damas y dobles mixtos), de estos triunfos
28 fueron en certámenes internacionales, entre ellos el Plate deWimbledon, (disputado
entre los jugadores que no llegaban a la final de este magno certamen o sea entre los
que iban quedando eliminados).

Al otro día de este torneo una foto suya fue tapa del diario “France Dimanche”, con el
siguiente epígrafe: “Mary Terán, una de las veinte mejores jugadoras del mundo y gran amiga
del presidente Perón”.
Esta es la mejor demostración del nivel que había alcanzado la
tenista rosarina: ser, verdaderamente, “una embajadora argentina”.

Fue número uno del país en 1941, 1944, 1946, 1947 y 1948. Pese a su juego de base
con gran movilidad y un buen revés y drive, a la única tenista de la época, que no pudo
vencer en su carrera deportiva, fue a la estadounidense Althea Gibson.

Junto a su marido Heraldo Weiss, medallista panamericano en 1951, se incorporan de
lleno al peronismo, siendo ella asesora deportiva de la Municipalidad de Buenos Aires,
en 1952, a cargo del Ateneo Deportivo "Eva Perón" y como jefa de los campos deportivos
del pueblo y para el pueblo (en tierras del Parque Tres de Febrero, que había sido
recuperado para el municipio), con la idea de popularizar el tenis, un deporte jugado por
ese entonces por una ínfima minoría.

Mary ganó dos medallas de oro y una de bronce en los Primeros Juegos Deportivos
Panamericanos disputados en Buenos Aires 1951, siendo una de las grandes figuras de
este torneo.

La periodista santafesina Liliana Morelli, en su libro "Mujeres Deportistas", cuenta que
Mary Terán y Juan Perón habían quedado viudos por la misma época y en ocasión de
una visita de la tenista a la residencia de Olivos, el Presidente de la Nación "le pidió
casamiento
" a esta bella mujer.

El periodista Roberto Andersen, quien tenía una relación de mucha confianza con Mary,
afirmando que esta propuesta existió, cuenta que, ella rehusó el ofrecimiento
contestándole a Perón de la siguiente manera: "General, yo simpatizo con su gobierno,
pero no tengo fibra política; no soy Evita y no puedo subirme a ninguna tribuna a hablar. Y
usted necesita una compañera de fuste a su lado".


Mary estaba jugando las finales del Abierto de Alemania, cuando el gobierno de Perón
fue derrocado el 16 de septiembre de 1955 por la Revolución Libertadora.

Intervenida la Asociación Argentina de Tenis, las nuevas autoridades argentinas enviaron
un telegrama a la Federación Internacional para que no dejaran participar más a Mary
Terán en sus torneos. Mientras, en el país eran incautados todos sus bienes a la vez que
comenzaba una investigación que duraría varios años.

Pero la Federación Internacional de Tenis rechazó el pedido y le permitió a Mary seguir
jugando.

Exiliada en España, ella siguió triunfando en los courts de Europa pero sus hazañas no
eran publicadas por los medios de difusión de su patria.     

Regresó al país recién en 1959, durante el gobierno de Arturo Frondizi, y el único club que
le abrió sus puertas fue River Plate, por resolución de su presidente Antonio Vespucio
Liberti. Pero sus oponentes en los courts no se presentaban y el Campeonato Interclubes
de 1963 tuvo que ser anulado por esta circunstancia.

Algunos años después Mary, con algo de nostalgia y con su chispa de fino humor
característico, contó que “la mayoría de las tenistas se excusaban en la ideología para no
presentarse porque sabían que perderían y que así bajaría su lugar en el ranking”.


Estas rivales tenisticas la acusaban públicamente del "infame delito" de haber organizado
un torneo de tenis con el nombre de Eva Perón.

El 22 de julio de 1964, cansada de tantas injurias, publicó en la revista “El Gráfico”
una "Carta abierta a la opinión pública" donde en uno de sus párrafos sostenía: "Mi
situación constituye una inhumana e injusta persecución, alentada por el inconfesable deseo de
evitar que vuelva al primer plano en mi deporte favorito... Hay ciertos detractores actuales que
en su oportunidad se complacieron recibiendo aquello mismo que hoy censuran".


Ella, que se había animado a criticar delante del mismísimo Perón a su ministro del
Interior, Ángel G. Borlenghi y al secretario general de la Confederación General del
Trabajo (CGT), José J. Espejo, por actuar fuera de la doctrina del gobierno. Y que se
había jugado contra decisiones como que las tierras del Lawn Tenis Club  pasaran a
manos de la Federación de Empleados de Comercio, como pretendía la Municipalidad,
seguía luchando con todas sus fuerzas. Mientras visitaba al general Perón en Puerta de
Hierro, dijo: "Yo llegué a la vida argentina 20 años antes. Si a Evita no le perdonaban ser mujer,
conmigo no iban a ser menos. Yo además de peronista era una mujer que había logrado
destacarme mundialmente en un deporte que, acá, era exclusividad de una elite masculina y
esas cosas en este país no se perdonan".


Para no perjudicar más al club River Plate, que le había abierto sus puertas, decidió
dejar de jugar competitivamente al deporte que amaba y comenzó a practicar golf.

El 16 de septiembre de 1980 (a 25 años del día más nefasto de la historia argentina, como
solía repetir) en plena dictadura militar, un grupo de jóvenes ligados a la actividad deportiva
le realizaron una “cena de desagravio”, en una parrilla de la calle Montevideo casi esquina
Vicente López de la Capital Federal, a dos cuadras de su casa, para que ella no tuviera que
alejarse mucho de su anciana madre Goyita, con quien vivía.

En esa cena, Maryplaneó junto a ellos la defensa de su “nuevo ídolo” Guillermo Vilas,
quien había sido atacado como "ídolo de barro" en una solicitada firmada por los
mismos “nefastos personajes” que siempre la atacaban. El resultado de esta acción en
apoyo al “zurdo tenista” fue la recolección de más de 5.000 firmas de integrantes de la
Comunidad Deportiva Nacional, recolectadas por el Instituto Argentino de Promoción del
Deporte y entregadas a Vilas antes de su participación en la Copa Davis de ese año. Era
la gran oportunidad de ganar la Davis. Pero jugando como locales en el Lawn Tenis,
Guillermo Vilas y José Luis Clerc fueron derrotados por Checoslovaquia, equipo al que
habían vencidos fácilmente unos meses antes en la Copa de las Naciones. La derrota
produjo un recambio en la dirigencia de este deporte.

En 1980, la “empresa de fotos” KONEK”, con motivo del IV Centenario de la Ciudad de
Buenos Aires (auspiciado por el Intendente de la Dictadura Militar, Brigadier Osvaldo
Cacciatore, por el Decreto 4442/80), con el apoyo del Círculo de Periodistas Deportivos,
decidió premiar a los cinco mejores deportistas por actividad, de la historia. A Mary Terán
la excluyeron de esa lista y un grupo de aficionados al deporte protestó por esa decisión,
con una nota publicada en el diario “La Nación”.

El sábado 8 de diciembre de 1984, a menos de un año de la muerte de su madre, Mary
Terán de Weiss, siendo aún una mujer hermosa, a los 66 años, se arrojó al vacío quitándose
la vida, desde el séptimo piso de un edificio de Mar del Plata, seguramente cansada de
tantas injurias, de tantas traiciones, mentiras y olvidos.

Su hermano Alfredo Terán, muy conmovido por esta gran pérdida expresaba: “Ella inició
una escuela de tenis para chicos que no estaban en condiciones de adquirir raquetas y equipos,
y estos elementos le eran proporcionados por medio de la Fundación Evita. El tenis siempre
había sido un deporte para gente encumbrada y los de la élite no le perdonaron haberlo llevado
al nivel del Pueblo”.

Pero quienes no estaban dispuestos ni al olvido ni a la entrega de nuestra rica historia
deportiva, la recordarán siempre como “una deportista del pueblo”. En virtud de honrar
a esta gran tenista argentina con merecidos méritos, la Legislatura de la Ciudad de
Buenos Aires aprobó el 6 de diciembre de 2001, el Proyecto de Declaración 352/01
(Despacho 1339), para que el Poder Ejecutivo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires
imponga el nombre de “Mary Terán de Weiss” a las canchas de tenis del Complejo Nuevo
KDT “General Manuel Belgrano”, ubicado en el Parque Tres de Febrero.


Fuente: Libro "Historia Política del Deporte Argentino" Capitulo XXXXIV.
De Víctor F. Lupo. Editorial Corregidor

       

 

 

 
 
 

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