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22 de Febrero de 2008
Entrada prohibida en el Gigante
La Justicia provincial notificó a la actual comisión directiva de Central que Andrés "Pillín"
Bracamonte y Oscar "Paquito" Ferreyra, líderes de la barra brava canalla, no podrán ingresar
el sábado al Gigante para presenciar el partido ante Independiente porque ambos tienen
causas penales pendientes. Esta prohibición toma estado público luego de que el president
e Horacio Usandizaga denunciara que ambos hinchas caracterizados ingresaron violentamente
al estadio en el encuentro frente a Boca, en complicidad con el comisario Humberto Lodolini,
quien les habría abierto una de las puertas de acceso cuando la orden policial era que no lo
hiciera.
La Justicia notificó a Central del impedimento que pesa sobre Andrés Bracamonte mediante
el oficio 1093 del 30 de noviembre de 2007 en el juzgado de Instrucción número 7, a cargo
de Eduardo Suárez Romero, por el delito de extorsión en perjuicio de un empleado del club
de Arroyito.
En tanto, la notificación por Paquito Ferreyra data del 8 de mayo de 2007 y es de la Sala II
de la Cámara de Apelaciones en lo Penal que tramita el Juzgado de Sentencia 6, a cargo de
Julio César García, también por la figura penal de extorsión.
La citada comunicación judicial tomó estado público ayer, pero en realidad no es de ahora.
De hecho, la comisión directiva anterior, presidida por Pablo Scarabino, también fue notificada
en su momento de las restricciones que tenían Pillín y Paquito para ingresar al Gigante de
Arroyito, pero nunca las hicieron cumplir. Todo lo contrario. Bracamonte y Ferreyra igual
ingresaban al estadio y a todas las instalaciones del club. Precisamente una alta fuente
consultada por este diario resumió esta situación diciendo que "los anteriores dirigentes de
Central directamente cajoneaban los oficios y todo seguía igual. En cambio, los directivos
actuales, con Horacio Usandizaga a la cabeza, no quieren saber nada con la barra. Más lejos
la tienen, mejor. Luego del revuelo que se armó en el partido ante Boca, la policía les
comunicó a los dirigentes que había estas causas pendientes de Bracamonte y Ferreyra, y el
Vasco no dudó en decirle que le dieran para adelante. La posición del presidente es muy
rígida. Si fuera por él, no entran más a ningún partido", completó el informante.
En tanto, el abogado de Andrés Bracamonte, Carlos Varela, le confirmó ayer a Ovación que
efectivamente su defendido "no puede ingresar el sábado al Gigante ni a ninguna de las
instalaciones del club", aunque aclaró que está analizando junto a su cliente la posibilidad
de presentar un recurso de amparo.
Lo concreto es que Andrés Bracamonte y Oscar Ferreyra hoy tienen las puertas cerradas del
Gigante. Vaya paradoja, justo ellos que hace apenas unos meses se manejaban por el club
como Pancho por su casa.
Fuente: Diario La Capital
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