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12 de Julio de 2007
El que no la escuchó se embromó.
En una brillante exposición que tuvo lugar en el Salón Orfeo del Hotel Ariston, el
Dr. Juan Carlos Mazza se lució ante un heterogéneo centenar de personas,
en lo que fue la Conferencia Debate “Decálogo de las Problemáticas del Fútbol
actual”, organizada por la Asociación Rosarina de Fútbol. El Médico Fisiólogo rosarino
cautivó con su claridad de conceptos a una platea compuesta por técnicos, preparadores
físicos, jugadores, periodistas, y árbitros, quienes durante tres horas no se movieron de
sus asientos.
No hubo una sola persona que se retirara insatisfecha de la fantástica exposición que brindó
en la tarde noche de ayer el Dr. Juan Carlos Mazza. Quienes concurrieron al Hotel céntrico en
el que se realizó la Conferencia-Debate organizada por la Rosarina, podían no estar de
acuerdo con alguno de los conceptos vertidos por el Médico Deportólogo nacido en nuestra
ciudad, pero de ninguna manera negar que se vieron absorbidos por la marea de conceptos
y datos que ofreció el disertante.
Quienes enseñan el arte de la oratoria habrían caído rendidos a los pies de este hombre
que, con palabras por todos entendibles, tocó temas más bien científicos, como el costo
energético de un futbolista, o la caída abrupta de la glucosa en los músculos superada cierta
etapa de exigencia física.
La atención se mantuvo, quizás, porque en el fondo de lo que se estaba hablando era de fútbol,
esa materia que apasiona a multitudes y de la que hasta el más lego cree saber. O quizás
porque saltó de tema en tema con naturalidad. Lo cierto es que sus conceptos fueron seguidos
atentamente por el auditorio. Una platea heterogénea integrada por Directores Técnicos,
Preparadores Físicos, jugadores, árbitros, periodistas y dirigentes de nuestro medio.
Hubo aproximadamente 100 personas, las cuales a mitad de Conferencia pudieron disfrutar de
un breve descanso de 15 minutos, en el que se compartió un café y una amena charla. El Profe
Mazza ya fue dicho, trabajó en más de 30 clubes de nuestro país y el mundo, y evaluó a
más de 4.000 jugadores. Sin contar que durante el período 1995-1998 fue Médico Fisiólogo de
la Selección Nacional que por entonces dirigía Daniel Alberto Passarella. Un vasto currículum que
sin dudas lo posiciona como referente dentro de la medicina en el deporte.
Mazza compartió generosamente todos sus conocimientos y experiencia durante tres horas
(arrancó a las 19 y terminó a las 22), pero no se quedó en referencias subjetivas hacia quienes
compartieron cuerpos técnicos con él. Tampoco basó su discurso en anécdotas simpáticas (que
las debe tener y en gran número), sino que entregó los irrefutables resultados obtenidos en
diversos estudios científicos hechos en el mundo.
Comenzó por ejemplo tocando el tema de la fatiga en el futbolista. Desglosó los motivos por los
cuales en los últimos 20 minutos de cada encuentro merma inevitablemente el rendimiento,
y mostró informes de varias Copas del Mundo en los que un alto porcentaje de los goles se
habían convertido, precisamente, en esas instancias de partido. La contundente conclusión
era: “a mayor fatiga, más errores, y más cantidad de goles”.
En ese estado de fatiga el jugador tiene más probabilidades de dar o recibir alguna patada, que
lejos de ser intencional, puede ser motivo de una llegada a destiempo. El riesgo a una lesión
por ende aumenta, e incluso se puede ocasionar una lesión posterior, que en general no se
asocia con el partido, pero que suele darse con frecuencia al otro día.
Para evitar la fatiga la clave es estar bien hidratados, y en pos de lograrlo Mazza recomendó
la ingesta de bebidas deportivas durante el mismo partido. En este sentido, presentó también
una particular propuesta. Dividir a los dos tiempos de 45 a la mitad, y anexar un descanso
de tres minutos entre cada uno de ellos para que los técnicos puedan dar indicaciones, pero
por sobre todas las cosas, para que el jugador se hidrate y recupere el sodio y los minerales
perdidos.
De la parte médica y física, saltó luego a la social. A la convivencia que se tiene en un Cuerpo
Técnico, y a los egos que muchas veces afloran e impiden el éxito de un equipo. En su escala
de importancia, el facultativo ubicó en primer lugar al futbolista, en segundo al técnico,
y en tercero al preparador físico. Claro que especificó el porqué de ese escalafón, y elogió
al “profe”, que según sus palabras es vital para alcanzar triunfos en el fútbol actual. “Detrás de
todo técnico exitoso, no de uno que ganó algo aisladamente, sino de uno que obtuvo varios
títulos, hay siempre un gran preparador físico. El Profe es un personaje poco mediático aún,
pero que en los últimos años dio un enorme salto de calidad en la Argentina. No así el Director
Técnico, cuyos cursos no son aquí lo completos y exigentes que son en Europa”.
Más tarde se refirió al gran debate impuesto hoy en el fútbol mundial: la influencia de la
altura. Aquí Mazza fue inflexible “a más de 2.500 metros de altura no se debería jugar
porque se saca una clara ventaja deportiva. El jugador pierde oxígeno, siente malestar,
nauseas, y baja un 60% de su rendimiento. Hace unos días, cuando la FIFA prohibió disputar
partidos a más de 2.500 metros, me alegré y dije que era la mejor decisión de FIFA de los
últimos 30 años. Sin embargo, quizás por presiones políticas o para evitar el enojo de Bolivia,
se cambió esa resolución y se elevó el límite a 3.000 metros. Una lástima”.
En definitiva, sería extenso y tedioso transcribir todo lo que Juan Carlos Mazza habló en
la entretenida Conferencia-Debate que dio. Para sintetizar, diremos solamente que algunos de
los puntos a los que hizo referencia fueron: la organización de los torneos en Latinoamérica;
el poco tiempo que hay para realizar correctas pretemporadas; el “lucro cesante” que genera
la lesión de un futbolista de elite; la carencia de procesos metódicos en las Divisiones
Inferiores, lo cual influye luego en la vida útil del futbolista profesional; las altas temperaturas
y su influencia en el fútbol; la tecnología y su posible inserción para evitar jugadas
polémicas; la profesionalización de los dirigentes; y la mejora en el periodismo, para tratar de
hallar un nuevo modelo de comunicador.
Las dudas de los que se animaron a preguntar fueron evacuadas, y el aplauso del final fue
cerrado. Ojalá Conferencias de este nivel académico, que recordemos tuvo entrada libre y
gratuita, se repitan en un futuro. La de ayer, tan enriquecedora y educativa, fue una brisa de
aire fresco en un medio donde hay tantos charlatanes. Seguramente todos los jugadores,
en edad de crecimiento y con aspiraciones de profesional, tendrían que haber escuchado
esta disertación. Felicitaciones Asociación Rosarina de Fútbol!!!!
PARA PENSAR.
Sin ánimos de generar polémicas, ya que como el propio Dr. Mazza ha dicho, se puede
disentir o coincidir con sus afirmaciones, que lejos están de ser la verdad absoluta,
les brindamos aquí un compilado de algunas de las más sabrosas frases que pronunció
en su monólogo del Ariston:
* “Para ambientarse a jugar a más de 3000 metros de altura se precisan más o menos 45 días,
algo inviable por supuesto. A más de 2500 treinta días, y a más de 2000 dos semanas. Así
y todo eso no garantiza el éxito. Nosotros con Passarella fuimos 40 días a La Quiaca,
hicimos un trabajo progresivo, evaluaciones hasta tres días antes del partido, y después
perdimos en La Paz 2 a 1 con Bolivia y fuimos un desastre”.
* “En las décadas del 60 y 70 el jugador corría entre 4.500 y 6.000 metros. En las décadas del
80 y 90 esa cifra fue aumentando progresivamente y se corría entre 6.000 y 9.000 metros. Hoy
en día se está en un promedio de 10.000 metros. Está claro que el fútbol ya no es el mismo.
Los espacios en el campo se han reducido, y la velocidad mental para desprenderse del balón
con rapidez es fundamental”.
* “Si un cirujano que cobra 5.000 pesos cada operación, y hace 10 por mes, se fractura un
dedo, perderá 50.000 pesos al mes. Si un futbolista de elite, que gana entre 10.000
y 15.000 pesos mensuales, se lesiona y debe estar uno o dos meses parado, la pérdida es
cuantiosa. No sólo de él, que pierde dinero y se desvaloriza, también del club. Además por
supuesto se verá superado por otros jugadores que venían detrás. Por eso es tan
importante estar bien preparado… para evitar lesiones”.
* “El 90% de los jugadores de elite del fútbol argentino han surgido de un radio de 500
kilómetros a la redonda, cuyo centro se encuentra en Pergamino. Se trata del norte y centro
de la provincia deBuenos Aires, centro y sur de Santa Fe, centro y sur de Córdoba, y este y
sur de Entre Ríos. La pampa húmeda que le dicen. La región más cárnea, y más láctea del
mundo. Aquí no sólo nacen chicos bien alimentados, con descendencia caucásica y fortaleza
genética, sino que también tienen el espacio y los campitos para jugar”.
* “En Argentina los técnicos trabajan mucho a ojímetro. Y cada maestrito con su librito. Muchos
piensan que si arrancan en inferiores van ir subiendo hasta el profesionalismo, y por eso a
veces aplican técnicas erradas y sobreexigen a los chicos creyendo que deben tratarlos como
profesionales. En Europa los cursos de técnicos son de cuatro años promedio y se pasa de
cuarta, a tercera, luego a segunda, y recién entonces a primera. Pero para pasar hay
que mostrar los resultados que se fueron obteniendo en la práctica”.
* “Decir que el excesivo trabajo físico, o el gimnasio, endurecen al jugador es una falacia. Con
el fútbol físico que se juega hoy en día si no se tiene la más alta capacidad atlética te
pasan por encima. Realizar una sucesión de tres o cuatro buenas pretemporadas es muy
importante para un futbolista y le permitirá llegar mucho mejor a los 35 o 36 años. Más
entero, y con posibilidades de mantenerse en la elite”.
* “Yo me doy cuenta del trabajo que se hizo en inferiores de un club por “los peladitos”.
Llamamos peladitos a los juveniles que van por primera vez a una pretemporada de primera.
Si no resisten la mayor exigencia física y sienten fatigas musculares, o se lesionan al poco
tiempo, quiere decir que no se los ha ido preparando para ese momento”.
* “No entiendo cómo no se trabaja más en doble turno. Me vivo preguntando, ¿por qué no se
trabaja en doble turno? Se puede ganar mucho tiempo. Siempre hay cosas para hacer en un
grupo, no sólo se puede trabajar lo físico, también lo técnico, lo táctico, además se puede
recuperar más rápido un músculo con algún trabajo específico. Simeone cuando venía
ganando con Estudiantes las últimas fechas, dejaba siempre concentrados a sus jugadores. Lo
mismo hacía Gallego en Ricardone con los jugadores de Newell’s”.
* “El calor es un factor muy negativo en el fútbol. Sobre todo cuando va acompañado de
humedad, porque si fuera seco no sería tanto. Uno transpiraría, ingeriría agua, y se
restablecería rápidamente. Pero en nuestra zona hay mucha humedad, y la sudoración
al chocar con el ambiente, se reabsorve. El calor permanece en el cuerpo. En las criaturas es
peor, porque el tamaño corporal es más chico y también menor es el espacio para expeler
el sudor”.
* “El jugador debe cuidarse de no consumir grasas ni proteínas en las siguientes 12 horas
después del partido. Sólo le sirven los hidratos de carbono. Pastas, cereales integrales
como el arroz, galletitas, mermeladas de fruta. Por eso está mal cuando un jugador dice el
domingo a la noche “ya está, ganamos, me como una milanesa con papas fritas”. Hasta el
desayuno y el almuerzo del lunes se debe cuidar. Sólo puede “tirar la chancleta” el lunes a la
noche. Y si no lo hace más en toda la semana mejor”.
* “La tecnología debería usarse en el fútbol. Esto beneficiaría la justicia y evitaría que se
beneficie siempre al más poderoso. También reduciría los índices de violencia. Más que
nada en algunas situaciones puntuales como “faltas flagrantes”, “piques sobre la raya de
gol”, “jugadas dudosas sobre la línea de fondo”, “y penales sobre el filo del área”. El árbitro
va, chequea en un monitor ubicado al costado del campo, y cobra lo que corresponde. Se
acabarían gran parte de las protestas y los escándalos. Si la falta fue adentro es penal y
si fue afuera tiro libre. Si el centro se fue da saque de arco y si la jugada terminó en gol,
pues entonces gol. No habría espacio para las polémicas. Y el tiempo perdido no sería tanto.
Si se revisaron tres jugadas, se adicionarán tres minutos, no es tan complicado”.
Fuente: Asociación Rosarina de Futbol
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