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29 de Diciembre de 2009
GER se consagró tricampeón argentino
y se quedó con el super 6
El equipo de waterpolo de Gimnasia y Esgrima sabe lo que quiere y
encima su ambición es desmedida. Podría decirse que es un conjunto
de hombres con ganas de ganar todo lo que juegan. Y lo demuestran
cada vez que se meten en la pileta, ante cualquier rival.

Por eso no extrañó que por tercer año consecutivo se hayan adueñado de la Liga A
y de yapa, con muchas variantes obligadas, también del Súper 6.
El factor determinante para la obtención de ambos campeonatos fue uno solo: la
convicción. Más allá de que en el plantel hay jugadores con muchísimo talento,
tienen el plus que les da el hecho de creer que van a ganar cada partido que van
a jugar. Se saben ganadores y eso en cualquier deporte vale y mucho.
Para Nahuel Alfonso, la obtención de la Liga fue su segundo campeonato consecutivo
al frente del equipo mens sana con la envidiable performance de un sólo partido
perdido en ambos torneos.
Hasta el año pasado el campeonato se jugó con el sistema de play off con los que
se clasificaban del primero al sexto lugar. Este año, con la idea de reducir los viajes
por el tema de los costos, no hubo play off y se consagraba campeón el que más
puntos sumaba.
Para no estar dos meses parados sin competencia, se propuso hacer al final del
campeonato un torneo denominado Súper 6, donde los seis mejores clasificados
de la Liga jugarían todos contra todos. Pero la Gripe A obligó a postergar partidos
de la Liga, por lo que cuando terminó este torneo casi inmediatamente empezó a
jugarse el Súper 6.
“Del año pasado a este el equipo cambió bastante. Hubo muchos jugadores que
dejaron y encima tuvimos muchos lesionados. Fue el año que a las ausencias les
sumamos las lesiones”, disparó Alfonso a la hora de comparar los dos campeonatos.
“El año pasado salimos campeones invictos y este año perdimos un solo partido,
ante Regatas de Santa Fe”, completó el DT.
De los dos torneos, Alfonso rescató la obtención del Súper 6 como el más valioso
para él, debido a cómo se dio. “Ya sea por lesiones o por razones de estudio, de
los titulares que jugaron la Liga sólo tres lo hicieron en el Súper 6”, explicó el
entrenador. El plantel se completó con los que jugaban de suplentes, incluimos a
otros del plantel B y a cuatro juveniles. “Lo más anecdótico fue que en la final del
Súper 6 la tuvimos que jugar sin dos de los titulares porque estaban suspendidos y
esos lugares lo ocuparon los chicos.
Los juveniles, cuando tuvieron que jugar de titulares mostraron otra actitud. Aceptaron
la responsabilidad y jugaron en consecuencia. Tenían que demostrar que se habían
hecho hombres. Y fueron hombres. Necesitaba que los chicos crecieran cinco años de
juego y lo hicieron. Cumplieron como si fueran veteranos”, continuó el DT.
“Al terminar la Liga nos dieron por muertos, pero no lo estábamos. Eso quedó claro. Por
eso lograr el Súper 6 fue tan festejado. El grupo demostró que lo más importante fue
el grupo. No fue ni el entrenador, ni alguno de ellos que están en un nivel superlativo,
sino que ellos mismos se potencian estando juntos”, concluyó Alfonso, más que conforme.
Fuente: Diario La Capital
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