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10 de Febrero de 2009

Cuando querer es poder

 

Matías Torres tiene 21 años y padece el síndrome de Prader Willi, una
enfermedad genética que provoca diversos alteraciones. Sin embargo,
su amor por la natación puede más y lo estimula a seguir adelante. 
En la prueba "El Reencuentro de los Delfines", en la laguna de San
Miguel del Monte, surcó 1.500 metros y promete ponerse más objetivos.



Matías Torres es un nadador que asombra. A los 21 años, acaba de surcar 1.500
metros en la laguna de San Miguel del Monte, como participante de la prueba El
Reencuentro de los Delfines. La singularidad de Matías como deportista es que
tiene síndrome de Prader Willi, una enfermedad genética que provoca diversas
alteraciones y que, contra cualquier prejuicio, no funcionó como límite para que
se animara a nadar e, inclusive, para ir logrando objetivos cada vez más altos.

Muy estimulado por su familia, Torres empezó a nadar desde chico en la pileta del
Instituto Lemm, de Temperley. Nadar largas distancias estaba fuera de todo
programa. "Pero él se fue entusiasmando, se propuso dejar atrás los obstáculos
que fueran y logró tirarse a la laguna. Cada vez que la gente lo ve nadar, genera
una emoción que es mucho más que nuestra y demuestra que se puede", cuenta
el papá de Matías, Norberto, quien lo acompañó metido también él en el agua
en la experiencia con la que despertó ovaciones y se subió al lugar más alto del
podio en Monte, donde recibió los abrazos de su novia, Mariela, y del organizador
de la actividad, Alejandro Lecot.

Torres ya había nadado en Monte y en la laguna de San Antonio de Areco otras
distancias, a partir de los 400 metros. En su deseo de llegar más lejos, resolvió
bajar de peso, una tarea especialmente compleja dado que una de las
manifestaciones de la patología es la tendencia a la obesidad. Respaldado por
un grupo de profesionales de la Fundación Spine, encabezados por la doctora
Jorgelina Stegmann, Matías bajó 32 kilos en aproximadamente dos años. Y
alcanzó su objetivo particularmente estimulado por su tarea en el centro de día
Cedió, donde concurre tres veces por semana, y con Leonardo, su acompañante
terapéutico.

"Matías nos conmovió a todos. Da gusto verlo crecer como nadador y como
hombre", contó Lecot, un conocido nadador de aguas abiertas y propulsor de la
participación de Torres. Da la sensación de que la conmoción seguirá porque el
propio Matías ya avisó que quiere nadar una distancia todavía más larga.
"Voy por más", anunció mientras el público de Monte lo felicitaba.

Fuente: Diario Deportivo Ole

       

 

 

 
 
 

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