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AFA a la cabeza en materia disciplinaria.
Mitjans y las conclusiones de un congreso muy favorable.
El Secretario del Tribunal de Disciplina, uno de nuestros dos representantes
(el otro fue el señor Roberto Garaycochea) en el Seminario que convocó FIFA en
Paraguay, detalla los resultados del citado evento e incursiona en temas cotidianos
de nuestro fútbol que nos tocan muy de cerca.
El escribano Fernando Mitjans (h), tiene una larga historia familiar ligada al fútbol y
una más que extensa actuación en el Tribunal de Disciplina Deportiva de la Asociación
del Fútbol Argentino.
- ¿Por qué no se presenta y nos cuenta?
- Lo de la historia familiar tiene que ver con mi papá, de quien, además del nombre,
heredé el amor por la escribanía y por el fútbol. Papá fue interventor y Presidente de
la Asociación del Fútbol Argentino, una de las dos personas (la otra es Valentín Suárez)
que ocupó los dos cargos. Lo de la escribanía y la pasión por el fútbol lo mamé desde
chico.
- ¿En su corazón el fútbol supera a la escribanía, es al revés, o podemos hablar de
un empate?
- Son dos cosas muy distintas. La escribanía es mi medio de vida; el fútbol es un
hobby muy caro.
- ¿Cómo es eso?
- Muy fácil, ni yo, ni ninguno de los integrantes del Tribunal de Disciplina Deportiva cobra
ni cobró nunca un centavo por el trabajo. Cómo será que en las habituales reuniones del
cuerpo hacemos una vaquita para comprar las masitas con las que acompañamos el té
o el café. Un sacerdocio.
- Perdón por el atrevimiento, ¿lo del fútbol es amor o locura?
- Las dos cosas. Hace mucho leí algo que creo define con exactitud lo que nos pasa a
los que de una manera u otra estamos ligados a esta actividad: siempre hay mucho de
locura en el amor y algo de amor en la locura. ¿Qué quiero decir? Que sin el bichito
que transmite esta maravillosa enfermedad, nada sería posible.
- ¿Maravillosa enfermedad?
- Es así. Todos los que estamos en esto, los dirigentes, muchos seres anónimos como
planilleros, delegados y nosotros, no haríamos lo que hacemos si no estuviésemos
enamorados de nuestra función. Es el único secreto. No hay otra.
- ¿Usted cree que sacrificios como los que menciona son reconocidos por la gente?
- A medias, sólo a medias. La más de las veces, unos por desinformación, otros
por razones que desconozco o más bien ni quiero juzgar, nos caen de manera
despiadada. Parece que es muy fácil buscar malos procedimientos, dobles discursos,
sombras donde todo es luz. Estatutariamente el Tribunal deben integrarlo 13 personas.
Es descabellado pensar que se puedan, digamos negociar sanciones. Además, todos
estamos enfermos de fútbol porque somos hinchas.
- ¿Cómo...?
- Muy simple, nadie nació de un repollo. Fuimos simpatizantes antes que jueces.
Cuando llegamos acá, nos sacamos la camiseta, pero es imposible suponer que
perdamos la memoria. ¿A quién se le puede ocurrir que alguien vote contra su club para
devolver un favor? Un disparate.
- ¿Los 13 miembros del Tribunal son profesionales del Derecho?
- Me imagino hacia dónde apunta la pregunta. Y está bueno que la haga. No todos
son profesionales. Y así debe ser. Los no profesionales nos dan otra visión, una más
amplia. No hay que olvidar que en países como los Estados Unidos, simples ciudadanos
son los encargados de integrar jurados en casos muy, pero muy serios.
- ¿Qué otra condición debe reunir un integrante del Tribunal?
- No ser dirigente de club alguno. Y esto, está establecido de manera taxativa en el
Estatuto de esta Casa; es una de las exigencias que más reclama la FIFA. La razón
es muy simple: no poner en tela de juicio la imparcialidad de los fallos.
- ¿La falta de reconocimiento sobre el proceder del Tribunal es general?
- Nada que ver. Hace unos días, Roberto Horacio Garaycochea, Jefe Administrativo
del Tribunal y yo representamos a la AFA en un simposio (“Seminario FIFA en Materia
Disciplinaria”), celebrado en Paraguay para aunar criterios y para que todas las
Asociaciones de Sudamérica adecuen sus normas a los dictados de la FIFA; allí nos
dimos cuenta que nuestras políticas disciplinarias son de las más acertadas.
- ¿Puede profundizar el tema?
- La instructora de la FIFA, Wilma Ritter, abogada ecuatoriana y todos los integrantes
de los tribunales de los otros 8 países concurrentes, nos felicitaron por nuestros
adelantos en la materia.
- ¿Un éxito?
- No me gusta usar esa palabra. Sería como menoscabar a los colegas de las
demás Asociaciones. Mentiría si no dijera que hubo un reconocimiento general a
nuestra tarea. Pero no me quiero vestir con las plumas del pavo real. Yo soy un
simple mensajero, un transmisor de lo que ocurrió en Asunción. Esto es el resultado
del trabajo permanente y de muchos años, de al menos tres altos funcionarios de la
AFA: el ingeniero Juan José Russo, y los señores Ernesto A. Wiedrich y Hugo Abel Cots.
El señor Grondona lo repite de manera constante: “la prédica incansable de ellos
permitió que adecuáramos los reglamentos, que los modificáramos, que marchemos
en la dirección que indica el mundo”. Nuestro orgullo, el mío y el de todo el Tribunal de
Disciplina es haber captado el mensaje y llevarlo a la práctica.
- ¿Cuántos puntos fueron tratados?
- Los que entraron en vigencia a partir del 1° de enero de este año.
- ¿Y en qué posición nos encontramos si debiésemos confeccionar una tabla de
posiciones?
- En el primero. No es nuestra opinión, es la de la doctora Ritter.
- Bueno, se parece bastante a un éxito.
- Puede ser, pero no me gusta la palabra.
- ¿Cómo los despidió la doctora Ritter?
- Nos dijo que jamás olvidáramos que encarnamos a los malos de la película, que
estamos para hacer justicia, no para firmar autógrafos...
- ¿Y...?
- Es lo que hacemos. Tenemos la conciencia tranquila.
- ¿Algún secreto para tantos logros?
- Trabajo. Imaginación y un secreto a voces: la visión de largo alcance de Julio
Humberto Grondona. Cuando hicimos saber que desde 1979 tenemos legislado
el tema doping y que si detectamos un caso, sancionamos y luego le damos traslado
a la Justicia Federal, a la Comisión Nacional de Control Antidoping y a la Secretaría
Para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha Contra el Narcotráfico, la sorpresa fue
general. Lo mismo ocurre con los hechos de racismo: imponemos los correspondientes
castigos y los informes los derivamos al INADI (Instituto Nacional contra la Discriminación,
la Xenofobia y el Racismo). Que no dejamos resquicio alguno que permita siquiera
fomentar una duda. También causó asombro si se me permite el término, que la AFA
tenga en funciones desde hace casi una década un Tribunal de Apelaciones y que
nosotros confeccionemos, por escrito un mínimo de 300 expedientes por semana...
- ¿Algo más?
- Mucho más. Nuestra teoría para no actuar de oficio recibió respaldo unánime.
- ¿Cuáles fueron los argumentos?
- Uno irrebatible: el principio de igualdad ante la Ley.
- ¿Puede ampliar?
- Claro. Para actuar de oficio uno se vale de elementos especiales, por lo general
imágenes de partidos televisados y hasta de videos que pueden alcanzarnos. Ocurre
que operaríamos sobre algunos pocos partidos, ya que no se televisa ni el 10% de
los cotejos que se juegan cada fin de semana en todas las categorías; juzgaríamos
a la minoría y no tendríamos posibilidades de actuar contra la gran mayoría. Un precepto
legal sostiene, y con razón, que es mejor absolver a un culpable que castigar a un
inocente. El tema de los videos es mucho más delicado, hubo casos que nos hicieron
llegar algunos editados. En esto hay que ser cristalinos y en especial justos... Nuestra
metodología, que desde siempre empleamos en esta Casa, recibió apoyo general. Claro
que entre todos, hablamos de las excepciones.
- ¿En qué quedamos, hay excepciones?
- Sí. Y muy fundamentadas. En el Mundial de fútbol donde todos los partidos se televisan
de manera íntegra con igual cantidad de cámaras, se puede avanzar por sobre el informe
de los árbitros y trabajar con elementos irrefutables. Allí no hay posibilidad alguna de hijos
ni entenados. Se cumple en su totalidad el principio de igualdad ante la Ley. Otro episodio
que se puede contemplar es el de una notoria grosería. Hace unos días hubo un hecho
puntual en un partido por la Copa Libertadores. Fue tan evidente, que unas horas después
cargaron sobre nosotros para pedirnos sanciones... La gente ignora que los encuentros de
la Copa están fuera de nuestra jurisdicción. Suponiendo que el árbitro no hubiera consignado
el suceso en el informe (este no es el caso porque Baldassi sancionó penal y expulsó al
infractor), la Conmebol quedaba habilitada para actuar de oficio, pero como no hizo falta,
con todos los elementos en su poder, ya sancionó al infractor.
- ¿Hay o no mora en algunos fallos?
- Cumplimos con los pasos procesales reglamentarios vigentes. FIFA reconoció que
nuestra legislación de respetar a rajatabla, en todos los casos, sin excepción, el derecho
de defensa, es el ideal. Tan es así que este derecho humano básico (la presunción
de inocencia), será puesto en práctica por la FIFA, que permitirá a los jugadores a
hacer su descargo por escrito. a partir de las eliminatorias “Sudáfrica 2010”. Nuestro
Tribunal tiene consagrado este precepto desde sus orígenes. AFA trata en forma
particular cada uno de los 300 casos que llegan cada fin de semana. A los que piden
celeridad a toda costa, aun a riesgo de cometer injusticias, me voy a permitir
recordarles un caso emblemático: para determinar la autoría de la Zamba “La López
Pereyra”, la justicia se tomó casi 20 años...Hay situaciones excepcionales, pero son
sólo eso, singularidades, que creo nadie ignora; pero parece más fácil hablar de los
asteriscos... ¿Qué podemos hacer?
- A propósito, ¿Qué hicieron con el caso Ramírez?
- Aplicamos la jurisprudencia inveterada de AFA, ratificada y felicitada por FIFA en
este simposio de Asunción. Jamás, un tribunal de Disciplina puede enmendar un
error arbitral. La única excepción a esta regla es “el error en la identidad del jugador
sancionado, y que dicho error sea rectificado por el mismo árbitro en la sede del Tribunal”.
Maglio se presentó ante el Tribunal y rectificó la amarilla a Ramírez y se la aplicó al jugador
Walter García. Un caso con bemoles: Ramírez, que había sido expulsado por segunda
amarilla quedó con una, pero como con esa “una” llegó a la quinta, fue suspendido por
una fecha. García que en el mismo partido (Quilmes-Colón) había sido amonestado por
jugada brusca, por la tarjeta amarilla que sumó en el Tribunal debido a la rectificación de
Maglio, también fue suspendido por una fecha por doble amonestación.
- ¿Algunas conclusiones más sobre el Simposio de Paraguay?
- Varias más, pero creo que la más saliente y que aún no comentamos cuando tratamos
el problema del doping, es la de las sustancias que producen o no ventaja deportiva. Se
estableció algo que nosotros defendíamos y que estamos en condiciones de poner de
inmediato en vigencia: la no sanción, al menos la primera vez, en dopajes incapaces de
obtener una ventaja deportiva. Cuando la FIFA dé a conocer las excepciones, la
Asociación del Fútbol Argentino estará en condiciones de aplicar de inmediato las nuevas
disposiciones. No hay posibilidad alguna de improvisación ni demora.
- Por favor haga un balance.
- Los elogios son muy buenos. Siempre es positivo que se reconozca el trabajo. Pero
no nos quedamos con la vanidad de los aplausos y de las felicitaciones. A la luz de
los resultados que obtuvimos en Asunción, hicimos lo que nos pidieron nuestros
colegas: propiciar una reunión de todos los afiliados a la Conmebol, para que de
manera irrestricta demos a conocer procedimientos, normas y formas de trabajo.
Hasta donde sé, el señor Grondona ya le hizo saber al doctor Nicolás Leoz,
presidente de la Conmebol, que si participa de la idea, la AFA está dispuesta a
convocar y albergar a este Simposio Regional.
- Usted sostuvo que las críticas muchas veces tienen su origen en la desinformación y
otras, digamos las menos, en razones que podríamos definir no siempre entendibles.
¿Duelen mucho las críticas?
- Las bien intencionadas no. Sabemos que ponemos lo mejor de nosotros en este
trabajo y no desconocemos que como humanos que somos, carecemos de la virtud de
la infalibilidad. Lo que si lastima, y mucho, son los comentarios que apenas están
medio escalón debajo de la difamación.
- ¿No cree que hay un poco de error en las comunicaciones?
- De la misma manera que dije y sostengo que no me gusta la palabra éxito, tampoco
avalo lo de errores en la comunicación. Ocurre que, basados en un principio que rige
en todos los tribunales, los jueces sólo deberían hablar mediante sus sentencias... Claro,
que a esta altura, la experiencia dice que a veces a las sentencias hay que acompañarlas
con algo más.
- ¿Por eso esta apertura?
- Diría aperturita. Mis compañeros y yo preferimos el silencio. Claro que si no queda
más remedio, buscaremos, siempre con austeridad, la forma de aclarar las cosas. Por
de pronto si se realiza el simposio en Buenos Aires, las conclusiones serán públicas.
- ¿Participarán los integrantes del Tribunal de Disciplina del Consejo Federal?
- La AFA es una sola. El Consejo Federal es una parte importante de la AFA;
suponer que puede haber diferencias entre nosotros es cuando menos aventurado.
Lo único que nos separa es un piso: ellos están en el quinto y nosotros en el cuarto.
No existe disparidad de criterios, sólo distintas circunstancias. Nada más.
- Para terminar, ¿usted cree que lo que pasa con el Tribunal de Disciplina se repite en
todas las dependencias de la AFA?
- No sé si en todas, pero si en casi todas. Los torneos que despiertan muchas críticas,
son de lo mejor, la competitividad a dos puntas no se pierde nunca. Y eso hace que
mejoren las recaudaciones y la posibilidad de conseguir mejores ingresos en rubros
tales como la publicidad. Una cosa lleva a la otra.. El tema de los promedios es clave,
porque nadie está en condiciones de hacerse el distraído y regalar lo que mañana
puede causarle irremediables lágrimas de tardío dolor. Parece que muchos no se
pusieron a pensar que los torneos largos, en un 99% le caen como anillo al dedo
a los poderosos, por la sencilla razón que, a más dinero, mayores chances de
reunirse con planteles numerosos y mejores jugadores. Una ecuación muy fácil,
que algunos parecen no entender o no querer entender. Creo que una campaña de
martilleo constante serviría para que los confundidos cambien de manera de pensar.
La AFA es un ejemplo en todos los aspectos. Pero parece que el éxito molesta. Sin ir
más lejos, el campo deportivo de Ezeiza es un lujo que poca gente menciona. Los títulos
en el nivel internacional se repiten y el crecimiento no cesa. Los campeonatos infantiles
y juveniles tienen un altísimo contenido social donde los chicos, a los que se les hacen
los más diversos seguimientos, están valorados muy por encima de los futbolistas.
Mucho, pero no todo: los torneos de Fútbol Femenino, Futsal y Futsal Femenino están en
constante crecimiento al igual que sus respectivas selecciones. Pero parece más fácil
destruir que construir. Una pena; creo que muchos años de pesar convirtieron a los
argentinos en pesimistas o en personas permeables a las críticas, por lo general sin
sustento. Es como que los laureles molestan y encima se los castiga.
- ¿Hay solución para los males que usted menciona?
- Trabajo. Seriedad. Responsabilidad. Espaldas anchas. Son las cosas que todos, en
esta Casa, desde su lugar de trabajo ponen en práctica los 365 días del año. No hay otra.
O quizá la haya: hablar un poco de los logros y no cederle el terreno a los detractores de
siempre. Pero esta no es mi materia... Yo ya hablé demasiado...
Buenos Aires, mayo 11 de 2007.
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