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11 de Marzo de 2008

Y no figuraba en los planes

 

Un periodista relató todos los pasos que dieron los Rockets hasta la contratación de Luifa.
De novela.




Luis Scola no era considerado una opción cuando, en el verano pasado, los Rockets comenzaron a
discutir sobre ala pivotes. Su nombre figuraba en la lista de jugadores que el general manager
Daryl Morey le entregó Leslie Alexander, dueño del equipo, pero no porque Morey creyera que
hubiera alguna chance real de ficharlo.

Los Spurs eran los dueños de sus derechos y Morey no pensaba que negociarían con un rival de
división. Además, creía que existían equipos con más para ofrecer a cambio.

"Es el mejor", Morey le dijo a Alexander, "pero nunca podrá concretarse". El día del draft, Morey
percibió la obsesión que tenía su jefe por ganar. Cuando Seattle dudaba en un canje que le permitía
a Houston conseguir a Carl Landry, Alexander urgió a Morey para que ofreciera más dinero,
elecciones en los drafts, lo que fuese necesario. Morey completó la transacción y ahora Landry es
una pieza importante.

Dos meses más tarde, Alexander le sugirió a Morey que hiciera lo necesario por tener a Scola. Allí,
RC Burfod, vicepresidente de San Antonio, se mostró abierto para negociar los derechos de Luis con
el que realizara la mejor oferta. Y que aceptaría cederlo a un rival de división.

Morey concretó la operación dándole a los Spurs dinero, los derechos de Vassilis Spanoulis y una
elección en segunda ronda. Hasta acordó hacerse cargo del contrato de Jackie Butler. Las dos
franquicias consiguieron lo que deseaban. Los Spurs sacaron u$s 10 millones y los Rockets sumaron
al mejor ala pivote para Houston desde Otis Thorpe. Juntos, Scola y Landry se combinaron con
Chuck Hayes para transformar un puesto débil del equipo en uno muy fuerte. Aportaron puntos,
rebotes, energía y, en el caso de Scola, liderazgo. "La pasión y el entusiasmo que tienen ellos es
contagioso. Creo que revitalizaron al equipo y a los hinchas", contó Shane Battier. Scola promedia
12.4 puntos y 6.4 rebotes, con 59% de cancha en 19 partidos de titular. Es aún mejor -14.4 y 7.4-
desde que se lesionó Yao Ming. Los números son sólo parte de la historia. Es inteligente y efectivo
alrededor del canasto y contagia con su energía. "Quiere probar que pertenece a esta categoría. Es
uno de los que más duro trabaja", lo definió el DT Rick Adelman

Scola fue MVP en España y goleador de Argentina en la medalla de oro de los Juegos Olímpicos 2004.
A sus 27 años, es el novato más veterano de la NBA y demostró estar a la altura de este nivel. Y
también se adaptó al estilo de vida en un país nuevo. "Amo ponerme en contacto con otras culturas,
aprendiendo de ellas". Intentó conocer cada rincón de ciudades como Washington y Nueva York
cuando los horarios se lo permitieron.

El mismo tipo de entusiasmo lo trasladó a la cancha. Para mirar a estos Rockets hay que saber
apreciar el compromiso por dejar lo máximo en el juego. Ellos ubicaron a Houston entre los equipos
top en defensa y rebotes. Deben ser el N° 1 en garra. Si vencían anoche, al cierre, a New Jersey, se transformaban en el cuarto equipo en la historia que gana 19 partidos al hilo. El récord es 27-4 desde
el 3 de enero.

Posiblemente Alston y Battier atraviesen el mejor año de sus carreras. McGrady es una súperestrella.
Y están Scola, Landry, Bobby Jackson, etc.

Los Rockets no ganarían sin el talento de McGrady, pero tampoco sin estos chicos que cumplen tan
bien su trabajo. Scola no es la única sorpresa agradable de la campaña. No es lo mejor ni lo peor. Es
parte de una historia increíble. Y esta historia continúa...


Fuente: Diario Deportivo Ole

 

       

 

 

 
 
 

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