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26 de Agosto de 2009
Otra familia feliz
La postal es similar en cada hogar del básquet rosarino. Porque
qué es un club sino una casa, un lugar de vivencias, de alegrías
y tristezas para una familia. Esta vez le tocó el turno a Temperley
de emocionarse, de quebrarse de felicidad y nostalgia.
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Fue una fiesta desde temprano, con los más chiquitos inaugurando el piso de madera,
todos los pibes que juegan a ser grandes en las inferiores también tuvieron su espacio
y obviamente los veteranos tampoco se lo perdieron. Pero no hubo distinción en la
familia. Estuvieron todos en el acontecimiento, con la cancha repleta para el partido
ante Gimnasia (quedará en anécdota que fue derrota) y una organización que no dejó
detalle librado al azar, con presentación oficial incluida.
Sería redundante caer en la importancia que para los basquetbolistas tiene contar con
una superficie de madera para desarrollar su talento desde pequeños. Las ventajas
para mejorar la salud física y la capacidad atlética. No hace falta.
Es más llamativo observar la revolución que genera en la vida interna de cada club el
objetivo, obligado o no, de llegar a tener ese parqué reluciente en el rectángulo. Es
mucho más emotivo oír cómo se hizo para juntar peso por peso para poder colocarlo.
Imaginar a aquellos que día a día pasaron por el club para observar las obras, la
madera comiéndose el mosaico y el brillo reluciente del trabajo terminado.
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No son pocos los que en cada institución se hacen su minuto para pisarlo, tirar al aro o tan sólo
mirarlo. Cambia la cara de un club, le pone una sonrisa en la cara a la gente. No es broma, no
es frase de ocasión. Muchos entenderán estas líneas.
Temperley fue el último de los 16 de la primera que peleó por su sueño y lo consiguió, que
vive un año inolvidable en su retorno a primera. Decía Jorge Gómez Uría (memorioso por cierto)
que había que cambiar la frase del “básquet del mosaico y el choripán” (acuñada no sólo por
lo literal, sino también por el amateurismo-profesionalismo de entrecasa en todos los aspectos).
Quizás sea el momento de hablar del piso de madera y del catering.
Lejos de las bromas, otro sueño se cumplió. Y vendrán muchos más. Otra familia se unió para
conseguir un objetivo superador. Felicitaciones para todos, las merecen.
Fuente: David Ferrara - Basquet Rosario
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